Una Constitución democrática parte con una construcción colectiva

Por:

Observatorio de Género y Equidad
31/10/2012

La Constitución debe contener los mecanismos necesarios para que sus ciudadanos puedan, no sólo votar, sino que participar continuamente en la construcción del país y su futuro.

Giorgio Jackson, ex Presidente de la FEUC y Coordinador de Acción Digital de Revolución Democrática.

En el mes de septiembre se realizó la Cumbre Social por un nuevo Chile, espacio en el cual se habló de la necesidad de una Asamblea Constituyente y Nueva Constitución, como un primer paso de articulación general de los movimientos ciudadanos y de mejoramiento de la institucionalidad democrática en el país.

1.- ¿Cómo sería una Constitución plenamente democrática?

Una Constitución democrática parte con una construcción colectiva, es resultado de una discusión amplia. Es fundamental que no se escondan las diferencias ideológicas, sino que se expongan de manera respetuosa. Luego -y en mi opinión- lo ideal sería que a través de la elección de delegados para una Asamblea Constituyente, se pudieran presentar una o dos alternativas a votar mediante un plebiscito. Eso con respecto a la forma.

En cuanto al fondo, mi opinión es que queden garantizados los derechos básicos ante los cuales el Estado debe hacerse responsable sin discriminaciones, además de reconocer la diversidad existente en nuestro territorio y de contener mecanismos participativos para que la ciudadanía no sea sólo espectadora de los procesos políticos, sino que existan mecanismos para participar y equilibrar el poder político.

2.- ¿Cómo se deberían reformular las relaciones entre lo político y lo social?

La Constitución debe contener los mecanismos necesarios para que sus ciudadanos puedan, no sólo votar, sino que participar continuamente en la construcción del país y su futuro. Si tenemos un cambio en esas estructuras de poder, podríamos ver a los políticos más conectado con lo social.

3.- ¿Qué rol deben jugar los actores y movimientos sociales para lograr una nueva Constitución que sea legítima y que cuente con adhesión social?

Primero, es instalar la demanda por una Nueva Constitución, que no sólo viene de una pataleta, sino del reconocimiento que la actual Constitución -además de no tener origen democrático- no ha respondido a los desafíos del país y presenta una serie de problemas que afectan la calidad de vida de las personas. Por eso, el proceso de concientización y diagnóstico es probablemente el más importante para formar masa crítica y el respaldo a esta demanda, y ahí los movimientos sociales son fundamentales.