Testimonio del miedo, ¿qué nos pasa cuando lo sentimos?

Por:

Fernando Jorquera
29/06/2008
De todos los sentimientos y emociones reconocidos por nuestro sistema, había uno, que yo confundía con el susto. El que provoca el miedo se alimenta con esto y valida sus conductas y asume un papel de triunfador y continua sus ciclos de poder.
De todos los sentimientos y emociones reconocidos por nuestro sistema, había uno, que yo confundía con el susto. El susto nos asusta, y nos hace pensar en las soluciones que podemos desarrollar para solucionar la situación que lo produce. El que no conocía es el miedo; herramienta de poder sobre otro; que algunas personas con personalidades especificas utilizan.
El miedo inmoviliza, bloquea, daña. Impide actuar. Deriva nuestros pensamientos hacia mecanismos naturales de auto protección. Principalmente, no enfrentarlo y se abandona y se aleja. El que provoca el miedo se alimenta con esto y valida sus conductas y asume un papel de triunfador y continua sus ciclos de poder. Nunca lo había sentido.
Despues de agredir a alguien el intentaba auto justificar sus conductas y al conversar con él, pude observar su rostro y lenguaje gestual. Expresaba suficiencia, una risa seca, entrecortada y su dedo agresor apuntaba hacia mí y hacia todos.
Al recordar el espacio de vida que habíamos compartido, me di cuenta, que su cónyuge estaba llena de miedo de el. Ejerce un poder absoluto sobre con expresiones como "apóyame, tu tienes que apoyarme".
Vi que el no tenia un concepto amable de las personas, las sentia como causantes de sus problemas. Las cosas se las hacían a él.
Lo escuche decir en más de una ocasión; luego de estas "¡crisis!";
-Compréndame, yo era otra persona-
Y era otra persona, aunque con el avanzar del tiempo, quizás al darse cuenta del poder que adquiría sobre todos, fue incrementando su acción sobre aquellos que eran más débiles o con un desarrollo emocional mayor que el de el.
En el tema de comprender, cambio su lenguaje, su actitud y fue asumiendo mas poder sobre todo, aumentaron las descalificaciones personales a sus propios familiares y a los que se relacionaban con él.
Y después de haberlo escuchado gritar en la calle, y en eL trabajo entendí que me convertía de encubridor en complice y luego sería su enemigo. Un blanco de su agresión. Y entonces empecé a sentir miedo, y no puedo evitar que me inmovilizara.